MEMORIAS Y PASIONES DE UNA CIUDAD EN MOVIMIENTO.

En aquel día tan lejano de 1968 Miriam había cambiado su abrigo negro largo hasta el tobillo con el rojo de la Chicca, su mejor amiga y compañera de la escuela. Las dos chicas llevaban la misma talla minúscula, Miriam tenía un carácter melancólico mientras que la otra era muy alegre. Era un sábado y un domingo, Miriam tenía una cita especial y aquel cambio de color la ponía de buen humor, sensación que casi desconocía. A Miriam siempre habían gustado los cuadros tranvía Milán Navigli y aquel domingo tenía que ir justo ahí, a sus queridos Navigli. Unos cuantos compañeros de la escuela que también iban al Conservatorio, habían alquilado un viejo sótano en una vivienda social para poder tocar y cantar sin acarrear ninguna molestia. En aquellos tiempo, aquella casa era de uso común. La música para Miriam era un sustento del alma, sin música no hubieran nacido aquellas emociones que, después, se han traducido en los cuadros tranvía Milán Navigli. Fue así que el domingo Miriam se puso el abrigo rojo y desde su casa, cerca del centro, cogió el tranvía que llegaba hasta aquel lugar fuera del tiempo, un lugar secreto como una segunda vida. En el tranvía de aquella hora, estaba a solas con el conductor, fuera hacía frío y justo como en los Cuadros tranvía Milán Navigli, el tranvía entraba dentro de la niebla. Miriam se acuerda del frío del invierno con las nevadas y aquella delicada, íntima sensación de calor volviendo hacia casa, las luces lejanas que recordaban los cuentos de hadas y que cubrían incluso el ruido de los pasos escondiendo al mundo los primeros besos, las primeras golondrinas alrededor de las buhardillas de las casas antiguas y, por último, el sol deslumbrante que llevaba consigo aquellas ganas locas de mar y, al mismo tiempo, la nostalgia de las noches pasadas en los Navigli. Todo esto se encuentra en los Cuadros Tranvía Milán Navigli. Miriam piensa en aquella pequeña casa con las paredes que se caían, los colores de sueño que había utilizado para pintar de rosa y lila el viejo suelo, la ventana sobre el patio con cortinas bordadas de rosas rojas, piensa en aquella calle milanes antigua y con olores de comida y perfumes olvidados y admira los mismos lugares, hoy cambiados, pero siempre iguales.
TRAM GRANDE cm. 100X120
GALTRUCCO cm. 100X120
PORTA TICINESE cm. 50X60
ARCO DELLA PACE cm. 80X100
RAGAZZA DI MILANO cm. 50X60
IL CAPOTTINO ROSSO cm. 50X60
ALL'ARCO DI NOTTE cm. 100X100
ALBERI cm. 80X80
ALBERI INNEVATI cm. 80X80
NEVE AL DUOMO cm. 60X60
ALLA SCALA cm. 80X80
IL 30 cm. 40X40
TRAM NELLA NEVE cm. 20X20
TRAM 19 SOTTO LA LUNA cm. 20X20
AL CASTELLO cm. 20X80
TRAM IN DUOMO cm. 20X80
IL 19 cm. 20X80
NELLA NEBBIA cm. 20X80
A SAN CRISTOFORO cm. 20X80
TRAM SULLA RIPA cm. 20X80
TRAM 23 IN DUOMO cm. 20X80
PORTA CICA cm. 20X80
TRAM A SAN CRISTOFORO cm. 20X80
IL 30 NELLA NOTTE cm. 30X90
ALLE COLONNE cm. 40X110
TRAM IN TRIBUNALE cm. 100X80
CORDUSIO cm. 60X50
FANTASIA DI NEVE cm. 150X100
MILLANO cm. 150X40
CORSO SEMPIONE cm. 100X40
NOTTE MILANESE cm. 120X60
NEVE A SAN CRISTOFORO cm. 90X30
PRIME LUCI cm. 90X30
GRATTACELI cm. 160X80
DICEMBRE A MILANO cm. 80X160

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